lunes, 6 de marzo de 2017

Todo comenzó un bonito día de julio. Después de que sonase el timbre del recreo todos los niños corrieron fuera para comerse lo que sería el ultimo bocadillo del año. Allí precisamente estaba Elian. Un chico bajito, con gafas y muy bien peinado. Con él estaban todos sus amigos, que por cierto eran mucho mas guapos que él.Un niño sin querer se agacho para recoger el batido que se le había caído al suelo. Y fue aquí donde Elián se dio cuenta de que aquel era su momento. Cogió a aquel chico y nadie supo nada más acerca de él. Elián sigue yendo a la escuela y llevando una vida normal.